Título de película
Todas las tardes de domingo ellos debían quedar, lo hacían sin la menor duda. Ellos eran una pareja feliz, se respetaban, se escuchaban, se sentían queridos y muchas otras cosas que muchas parejas deseaban y otras parejas desechas detestaban.
Ella era maestra de infantil, le encantaban los niños pero le horrorizaba la idea de tener uno. Daba clases en un colegio cercano a su pueblo, ella entraría como sustituta para finalmente quedarse para todo el curso. Le encantaba el deporte, ir de compras y salir con su cuñada de fiesta.
Él era recién licenciado en Biología, ahora estaba parado pero sabía perfectamente que pronto conseguiría dar clases en un colegio de la zona junto a su novia. Desde niño soñaba con realizar descubrimientos de especies desconocidas pero poco a poco descubrió su gran sueño, ser profesor. A parte de ser un privilegiado de tener permiso de conducir, tenia coche, era de la marca Seat, modelo Fura una versión del Seat 127 pero con motor adaptado para gasolina de bajo octanaje y con 1010cm3 y 52cv.
Esta tarde de domingo ellos se dirigían al cine, él propuso pero ella prefería otra cosa, quizás un paseo. Mientras circulaban, sonaba en el Seat una canción de éxito, él había grabado en una cinta cassete de 60 minutos por cada lado. La canción que sonaba era “Lobo-hombre en París” del grupo La Unión.
Una vez comprada la entrada corren a toda prisa hacia la sala, la película era de estreno. Era entre semana, se titulaba “Toro Salvaje”, estaban solos en la sala. Se sentaron al final de la sala, allí tenía un pequeño rellano debido a su inclinación. El suelo era de moqueta, como todos los cines…
Tras los minutos iniciales él ya estaba absorto en la película, ella no. A ella no le gustaba en absoluto la película, todo lo que veía no era de ningún interés. Él estaba entregado, aunque en las partes cuando se iluminaba la pantalla con mayor energía, él aprovechaba para mirarle las bellas piernas…y una sonrisa se dibujaba en su cara. Creía tener la mejor mujer del mundo, además ese día era consciente de lo guapa que ella estaba, la camisa de lunares junto con las hombreras realzaba aún más su figura.
Ella, aburrida. Consciente de su aburrimiento quiere sacarle un beso, como sin quererlo, ella se recuesta y estira sus piernas descubiertas sobre las de él. Él pierde el hilo de la película y jamás lo recupera. Mientras tanto, al cabo de unos minutos, ella siente como sus piernas levitan. Ella astuta, se muestra interesada en la aburrida película y hace pequeños gestos que producen mayor excitación en él.
Él conoce las premisas y se atreve con la fantasía… Acaban tirados. Con movimientos enérgicos y placenteros practican el amor sobre la moqueta de la última fila de la sesión golfa. El acto fue rápido, ya que podían ser advertidos.
Los últimos minutos de la película sólo valieron para vestir, secar el sudor y coger aire.
La vuelta en el Seat a casa no fue como otra cualquiera, aún excitados por lo ocurrido, rieron y comentaron sus sensaciones mientras hicieron el sexo…eso fue al principio, luego ella, aprovechó para explicarle toda la película.
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